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Investigación6 de noviembre de 20268 min de lectura

Parkinson y bicicleta: por qué se puede pedalear aunque cueste caminar, y qué revela el equilibrio

Por Shaun Cheon

Ultiracer instalado junto al equipamiento habitual en la sala de ejercicio de un centro. · Foto: RealDesignTech Co., Ltd.

En resumen: Muchas personas con Parkinson siguen pudiendo andar en bicicleta incluso cuando caminar se les complica, pero nadie había estudiado de cerca cómo mantienen el equilibrio mientras pedalean. Un equipo de la Universidad de Corea subió a 39 personas con Parkinson leve y a 43 adultos sanos de la misma edad a Ultiracer, una plataforma de bicicleta interior orientable que se desplaza y se inclina como una bici de carretera de verdad, y midió cada fuerza transmitida por el manillar (manubrio) y el sillín (asiento). Quienes tenían Parkinson pedalearon más despacio, se balancearon menos y movieron el manillar y la cadera a la vez, con un patrón de «inclinarse y girar como un solo bloque», un estilo que suele verse en ciclistas principiantes. Esas medidas del pedaleo coincidieron con las pruebas de marcha y separaron a los dos grupos con un AUC de 0,945 (Kang et al., 2025). La conclusión: una salida en bicicleta interior puede ser a la vez entrenamiento del equilibrio y una ventana a cómo funciona realmente el equilibrio de cada persona.

Gráficos de barras que comparan a 43 adultos sanos con 39 personas con Parkinson leve en una bici interior con dirección: velocidad elegida 10,28 frente a 6,49 km/h, balanceo lateral 22,8 frente a 17,1 mm y acoplamiento entre inclinar y girar 0,11 frente a 0,47. Las medidas de pedaleo distinguieron a los grupos con un AUC de 0,945
Con Parkinson leve se pedaleó más lento, con menos balanceo y moviendo manillar y cuerpo a la vez (Kang et al., 2025).

Parkinson y bicicleta: la paradoja de pedalear cuando cuesta caminar

La enfermedad de Parkinson, o párkinson, afecta a más de 9,4 millones de personas en el mundo y es una de las principales causas de discapacidad. A medida que avanza, los problemas de equilibrio y las caídas se vuelven más frecuentes, y muchas personas desarrollan congelación de la marcha (freezing): momentos repentinos en los que los pies parecen pegados al suelo (Kang et al., 2025).

Y, sin embargo, muchas personas con Parkinson pueden seguir andando en bicicleta. El ejemplo más conocido es el de un paciente neerlandés grabado en 2010 que apenas podía dar unos pasos sin que la marcha se le bloqueara, pero que montaba en bicicleta con soltura (Snijders & Bloem, 2010). Pedalear parece aprovechar patrones de movimiento rítmicos y señales externas que caminar no ofrece (Snijders et al., 2011).

Por eso el ciclismo se ha convertido en un ejercicio para el Parkinson muy popular. Una revisión de 22 estudios encontró que pedalear mejoraba los síntomas motores, el equilibrio, la velocidad de la marcha y las puntuaciones en un cuestionario de calidad de vida específico del Parkinson (Tiihonen et al., 2021). Pero había una pregunta que casi nadie había estudiado: ¿cómo mantienen realmente el equilibrio sobre la bici las personas con Parkinson?

Por qué una bicicleta estática normal no puede responderla

En una bicicleta estática (o bicicleta fija) convencional, el cuadro está anclado, así que no hay nada que equilibrar. Pedalear en la calle es distinto. Una bicicleta en marcha siempre está empezando a inclinarse, y quien la conduce la corrige girando el manillar, inclinando el tronco y moviendo las rodillas (Cain et al., 2016). Estudiar eso con seguridad exige una bici que se mueva, pero sin riesgo de caída.

Qué hicieron los investigadores

El equipo utilizó Ultiracer (llamado Ulti-racer P en el artículo), fabricado por RealDesignTech. Cada participante montó su propia bicicleta sobre una plataforma con rodillos y un módulo deslizante que permite a la bici desplazarse hasta 10 cm hacia los lados e inclinarse ligeramente al girar el manillar: los mismos movimientos que hace una bicicleta real en la carretera.

En el estudio participaron:

  • 39 personas con Parkinson leve, con una edad media de unos 65 años, la mayoría (84,6 %) en los estadios 1 o 2 de Hoehn y Yahr, evaluadas mientras su medicación hacía efecto.
  • 43 adultos sanos de edad, proporción de sexos, tamaño corporal y experiencia ciclista similares.

Cada persona pedaleó tres veces durante 30 segundos en línea recta a un ritmo cómodo, siguiendo una línea central en la pantalla, con dos fisioterapeutas al lado. Unos sensores de fuerza en la dirección y en la tija del sillín registraron cómo empujaban el manillar y el sillín, mientras otros sensores medían el desplazamiento lateral y la velocidad. Todos hicieron además pruebas clínicas estándar: una escala de equilibrio, fuerza de piernas, actividad muscular, ecografía y un análisis de la marcha sobre una alfombra GAITRite.

A partir de los datos del pedaleo, los investigadores crearon tres medidas nuevas:

  • Índice de balanceo de la bicicleta (Bicycle Sway Index): cuánto se alejaba la bici de la línea central.
  • Índice de coordinación manillar-sillín (Handle-Saddle Coordination Index): si las fuerzas en el manillar y en el sillín se movían juntas (inclinarse y girar como un solo bloque) o en sentidos opuestos (usar el manillar para contrarrestar la inclinación).
  • Índice de fluctuación de los sensores (Sensor Fluctuation Index): cuánto variaban de un instante a otro las fuerzas en el manillar y el sillín.
Figura en dos paneles: a la izquierda, cómo se calcula el índice de balanceo a partir de la posición lateral de la bici; a la derecha, gráficos de las fuerzas en manillar y sillín moviéndose en sentido contrario o a la vez
Izquierda: cómo se midió el balanceo. Derecha: fuerzas en manillar y sillín en sentido contrario (arriba) o a la vez (abajo). Fuente: Kang et al., 2025, CC BY 4.0.

Qué encontraron: así pedalean las personas con Parkinson leve

1. Las personas con Parkinson pedalearon mucho más despacio. Su velocidad media, elegida por ellas mismas, fue de 6,49 km/h, frente a 10,28 km/h en el grupo sano.

2. Se balancearon menos, no más. Los investigadores esperaban más balanceo en el grupo con Parkinson. En cambio, fue menor: 17,1 mm frente a 22,8 mm. Los autores lo interpretan como una estrategia de protección, parecida a los pasos más lentos y cortos que se dan cuando caminar se siente inestable.

3. Movieron el tronco y las piernas como un solo bloque. El índice de coordinación manillar-sillín fue de 0,47 en el grupo con Parkinson frente a 0,11 en el grupo sano. Dicho de forma sencilla, quienes tenían Parkinson tendían a empujar el manillar y el sillín en la misma dirección y al mismo tiempo. Los mayores sanos usaban más a menudo el manillar y la cadera por separado o en sentidos opuestos. Investigaciones anteriores encontraron este mismo estilo acoplado en ciclistas principiantes, mientras que los expertos controlan por separado la dirección y la inclinación (Cain et al., 2016).

4. Las medidas en la bici coincidieron con la marcha en la vida real. En el grupo con Parkinson, un acoplamiento más fuerte entre inclinarse y girar se asoció con peores medidas de marcha, incluso después de ajustar por edad, fuerza, gravedad de los síntomas, puntuación de equilibrio y tamaño corporal. Curiosamente, no se relacionó con la puntuación motora estándar del Parkinson (UPDRS parte III), que solo incluye 2 de sus 18 ítems sobre equilibrio y marcha.

5. Una salida corta bastó para separar bien a los grupos. La velocidad media en la bici, por sí sola, tuvo un AUC de 0,880, más alto que el de la velocidad al caminar. Un modelo sencillo que combinaba la velocidad, el índice de coordinación, la fluctuación de la fuerza en el manillar y el sexo alcanzó un AUC de 0,945 y una precisión del 91,4 % (Kang et al., 2025). (El AUC va de 0,5, como lanzar una moneda, a 1,0, una separación perfecta.)

Diagramas de caja que comparan a adultos sanos y personas con Parkinson en balanceo, coordinación, fluctuación de fuerzas y velocidad, mapas de calor de correlación con pruebas clínicas y curvas ROC de cada medida
Personas con Parkinson (rojo) frente a adultos sanos (gris), relación de las medidas de pedaleo con las pruebas clínicas y capacidad de cada medida para distinguir a los grupos (curvas ROC). Fuente: Kang et al., 2025, CC BY 4.0.

¿Es bueno andar en bicicleta si tienes Parkinson? Lo que significa para la rehabilitación

Este estudio se centró en cómo se mantiene el equilibrio, no en crear una prueba diagnóstica, y analizó a personas con Parkinson leve pedaleando en línea recta, así que sus resultados todavía deben confirmarse con grupos y tareas de pedaleo más variados. Aun así, los autores sacan algunas conclusiones prácticas:

  • El ciclismo puede entrenar el equilibrio dinámico. Como las personas con Parkinson adaptan su forma de pedalear para mantenerse estables, una bici que se mueve les ofrece un entrenamiento del equilibrio realista y exigente.
  • Podría ayudar a decidir cuándo volver a pedalear al aire libre. Algún día, las medidas del pedaleo podrían ayudar a los profesionales a valorar si alguien está lo bastante estable para montar en bici al aire libre como parte de su rehabilitación.
  • Entrenar y evaluar a la vez. Para quienes aún no están listos para pedalear en la calle, los autores describen el sistema de bicicleta interior orientable como «una herramienta de rehabilitación segura y dinámica» que permite practicar el control del equilibrio mientras se recibe una evaluación objetiva.

Estos resultados encajan con un estudio complementario del mismo equipo, que usó inteligencia artificial para distinguir el Parkinson inicial del envejecimiento sano a partir de solo 30 segundos de pedaleo en la misma plataforma. Lee nuestro análisis: Detección temprana del Parkinson con IA y una bicicleta

Lleva el entrenamiento del equilibrio dinámico a tu centro

Ultiracer permite inclinarse, balancearse y girar como al aire libre, sin riesgo de caída, y mide el equilibrio y la coordinación en cada salida. En una investigación realizada por el Healing Care Empirical Support Team con diez personas mayores, los participantes valoraron la estabilidad de Ultiracer durante el ejercicio con un 4,6 sobre 5 (Healing Care Empirical Support Team, 2023). Si trabajas en neurología, fisioterapia, atención a personas mayores o bienestar y quieres explorar Ultiracer para tus pacientes o socios, o hablar de un proyecto de investigación, escríbenos y organizaremos una demostración.

Referencias

  • Cain, S. M., Ashton-Miller, J. A., & Perkins, N. C. (2016). On the skill of balancing while riding a bicycle. PLOS ONE, 11(2), e0149340. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0149340
  • Healing Care Empirical Support Team. (2023). Demonstration of senior exercise capacity and function improvement using the balance training cycling system (Final report, Validation Test Support A-7). Gyeonggi Business & Science Accelerator; Industry-Academia Cooperation Office, Kyung Hee University.
  • Kang, S., Park, J.-W., Kim, Y., Moon, J., Lee, Y., Lee, C.-N., Kim, J., Kim, S.-J., & Kim, B.-J. (2025). Biomechanical analysis of patients with mild Parkinson's disease during indoor cycling training. Journal of NeuroEngineering and Rehabilitation, 22, 127. https://doi.org/10.1186/s12984-025-01657-1
  • Snijders, A. H., & Bloem, B. R. (2010). Cycling for freezing of gait. New England Journal of Medicine, 362, e46. https://doi.org/10.1056/NEJMicm0810287
  • Snijders, A. H., Toni, I., Ružička, E., & Bloem, B. R. (2011). Bicycling breaks the ice for freezers of gait. Movement Disorders, 26(3), 367-371. https://doi.org/10.1002/mds.23530
  • Tiihonen, M., Westner, B. U., Butz, M., & Dalal, S. S. (2021). Parkinson's disease patients benefit from bicycling: A systematic review and meta-analysis. npj Parkinson's Disease, 7, 86. https://doi.org/10.1038/s41531-021-00222-6